Halos, parhelios, arcoíris dobles y el rayo verde: lo que la luz del Sol y de la Luna dibuja en cristales de hielo, gotas de agua y el propio aire, y hacia dónde mirar.
Dibujados por cristales de hielo
Dibujados por gotas de agua
- Arcoíris dobleDos arcos de color frente al Sol; el exterior es más tenue y tiene los colores en orden inverso.
- Nube iridiscenteManchas suaves de rosa, verde y azul en el borde fino de una nube cercana al Sol.
- GloriaPequeños anillos de color alrededor de tu propia sombra sobre una nube o niebla bajo ti, en dirección opuesta al Sol.
La física detrás de la magia
La luz no viaja en línea recta cuando encuentra obstáculos. Se dobla, rebota y se dispersa al chocar contra partículas diminutas. Estas interacciones crean espectáculos visuales únicos.
Los cristales de hielo actúan como pequeños prismas. Descomponen la luz blanca en colores suaves. Las gotas de agua funcionan como espejos curvos que reflejan la imagen del sol o la luna.
El aire mismo puede esparcir longitudes de onda específicas. Esto tiñe el horizonte de tonos cálidos al amanecer o atardecer. Comprender estos mecanismos ayuda a anticipar qué verás.
Dónde buscar cada fenómeno
Mira cerca del sol para detectar halos y parhelios. Necesitas una capa delgada de cirrostrato. Si ves dos arcos uno dentro de otro, has encontrado un arcoíris doble tras la lluvia.
Los rayos crepusculares aparecen cuando nubes rompen la luz solar. Busca haces brillantes saliendo de detrás de montañas o edificios. Las nubes iridiscentes muestran colores pastel cerca del disco solar.
Observa el horizonte bajo para cielos rojos intensos. El rayo verde requiere una vista despejada hacia el mar al ocaso. La gloria aparece proyectada sobre nieblas bajas frente a ti.